O... ¿DÓNDE NOS APARCAMOS A TOMAR UNA COPA DE VINO O UNA SIMPLE CERVEZA?
¿CÓMO ES NUESTRA CIUDAD?
¿CÓMO ES SU GENTE?
A VER COMPAÑEROS. VAMOS A ESCRIBIR. VAMOS A SABER UN POCO MÁS DE NOSOTROS. VAMOS A CONOCERNOS MÁS. VAMOS A CONVIVIR POR UN INSTANTE DE MANERA SOCIODIGITAL.
Me desperte entre nerviosa y asustada, estoy armando una empresa propia, de un trabajo que realize durante años para otros, y me genera miedos, se que soy capaz......pero igual............la organización, la recopilación, del material, la instauración, de los sistemas para que hacerlo mas agil............ Mi habitación, como toda mi casa es muy amplia, y muy luminosa, las paredes son blancas y el mobiliario, es todo madera estilo rústico, me gusta decorar con toques etnicos, variados........ El vecino de al lado es una telenovela en directo...... Mi barrio queda en un balneario, vivo a pocas cuadras de laplaya, es una zona semipoblada, como todo balneario, las casas cuentan todas con buen metraje de espacio verde, es muy tranquilo, el paisaje general es de pinos, por lo que lleva el nombre de PInar, los pequeños bosques de pinos estan acuñados sobre dunas de arena, la playa tiene dunas muy altas, el agua no es muy verde porque no es oceáno, da al Rio de La Plata. Detras de ordenador......jajjaj yo jajja No leo obras , pero pinto y lo hago en el estar que esta en planta alta . Los jueves salgo a un lugar para gente de mi edad,donde hay musica, se confraterniza, y tomas algo.......... Mi ciudad es esta........Montevideo, la capital de mi pais, aunque esta a tan solo 30 km , evito visitarla, las montoneras de gente solo cuando tengo ganas, odio los shopping, las ferias, los amontonamientos de gente, no por la gente en si, por la lentitud, me gusta ir recorrer rapido y volar....ir a paso de tortuga me exaspera........
Mi gente, poca pero maravillosa..........chau besos
-Despierto y digo "buenos días alegría" - Despierto con la certeza del enigma que me depara el día. - La habitación, es justo como la necesito, con una cama, con litografías y dibujos que hago, hay libro y copias por leer regados en la mesa. La leche agria está por no haberla tomado. Hay máscaras, ropa sucia tirada. Y una mandíbula de tiburón. - Mi vecina de cuarto está enamorada de un vecino (valga la redundancia) de abajo, el chico de al lado es muy reservado. - El barrio es tranquilo de un solo sentido (vial) hermético - Hay latas de cerveza y pizza, colillas de cigarros y unos aretes olvidados. - Generalmente en la cama...o en un parque tranquilo. - Hay un lugar en el centro donde venden buen vino y queso (muuuuy bueno), el lugar no importa tanto si vas bien acompañado. - La ciudad es variada, no hay estigmas ni estándares que dicten una moda, hay tolerancia. tanto de etnias como de pensamientos. (San cristobal de las casas, Chiapas, México). - Las personas de aquí son muy herméticas, duermen temprano, pero la ciudad vive de noche, hay mucha iluminación por el turismo, hay seguridad por las noches, caminar por sancris de noche es mágico.
Mi casa es un pequeño departamento a las afueras de la Cd. de México, Soy padre de familia así que me levanto temprano a encender el calentador de agua e iniciar con las tareas rutinarias como ir a las escuelas de mis hijas. Generalmente tengo la oportunidad de desayunar con mi esposa y poco después salgo a trabajar. Mi barrio es un complejo de unas diez mil viviendas distribuidas en unas trecientas calles privadas. Hay muchos parques y normalmente las calles están limpias y con poco tránsito. El que escribe puedes verlo en mi perfil, creo que en él soy muy explícito en cuanto a mi propia persona y mis ideas. Me gusta ir a la ciudad y beberme unas cervezas en las cantinas del centro histórico, donde puedes comer gratis mientras pidas una copa.Particularmente prefiero el bar del sanborn's de los azulejos, pues por sus ventanas puedes ver la iglesia de San Francisco y la torre Latinoamericana. Leo en casa, en la sala que solo tiene un par de sillones y un aparato de sonido. Si tengo la oportunidad, pongo música sinfónica para leer. La gente en mi comunidad es casi toda oficinistas y solo están en casa por la noche. Sinceramente no hay mucho que hacer...
Desperté con una sórdida y extrañas sensación de recelo en el alma. Y desperté como envuelto totalmente en impresiones sobre la dura noche que había tenido el día anterior. Lo demás fue que conseguí levantarme de la cama de cedro, sólo en el momento en que asenté ese poco de ideas y nociones desordenadas. Luego pasé a detallar el ámbito de la habitación. Sus paredes apenas de matices verdosos y curabas. Y al frente de mí un afiche con los jugadores más emblemáticos de la selección Colombia; sí, esa misma, la Colombia del 94, quien era comandada por ese Diez magistral, por ese único pibe de cabellos largos, dorados y rizados. Y sí; ahí estaban y ahí siguen ellos; los inmortales de esa majestuosa goleada 5 – O, contra la Argentina, reina del tango. Fue esa simple cumbia la encargada de desbaratar a los elegantes del tango. Ahora, bajo ese afiche insuperable, está sobre un mostrador café claro el televisor Sharp; de bordes grises, de pantalla mediana y convexa. Y en los compartimentos del mostrador; las copias de comunicación social, y uno que otro mamotreto de obras literarias en fotocopias; como Sostiene Pereira, Luna caliente y algunos relatos policiacos de Conan Doyle. Ya al lado izquierdo de la cama; un poemario de Neruda, todo él colmado de versos amorosos y dicientes y todo un poemario rociado de silencios y sollozos, y todo él y todo Neruda en sus versos. También allí; en ese nochero color vino, hay una obra de Dostoievski, Noches blancas. Su caratula es negra y las inscripciones del título y el autor, doradas. De igual modo, al lado izquierdo del nochero queda el armario, de puertas enterizas y morrones oscuras. Si lo abres, te topas con camisas azules, verdes y blancas y con busos negros y jeans. Todo esto, colgado en los ganchos plateados. Y debajo de los ropajes las sábanas y las cobijas para los días lluviosos y amorosos. Vamos a caminar un poco en este momento. Sólo te puedes levantar de la cama por el lado izquierdo. Entonces lo haces y miras ese piso de mármol, de rocas en coloraciones claras. Luego caminas unos escasos pasos y tomas el pasillo de la izquierda. El de la derecha no, porque ese te lleva a otras habitaciones, o al primer piso, o a la salida, que es donde descubres un parque bellamente frondoso. Y niños jugando fútbol en el centro del mismo. Y en las tardes un joven, de cabellos largos, leyendo alguna novela o algún libro de cuentos. De modo que ese no, sólo tomas este, el pasillo de la izquierda, el que te lleva al baño enchapado en baldosas blancas y el que te lleva al cuarto estudio. Caminas varios y ya está. Pero antes, descorres la cortina color crema y abres las dos ventanas que miran a los patios de las casas contiguas y modernas, de ese mismo barrio marcado ahora por el olvido del capitalismo y por el olvido de sus mismos habitantes. Se llama Cutucumay este. Nombre más raro. Bueno, luego te acercas y ubicas en la silla blanca que está enfrente del Ordenador, y miras de reojo la pila de películas que hay en Cd’s, y también atisbas las obras que están en la pequeña biblioteca. Son variados los novelistas que hay. Sólo nombraré a Gabriel García Márquez a León Tolstoi y a Camus. Bueno, sí, también Kafka, Oscar Wilde y Eduardo Galeano. Acto seguido, pasas a encender el ordenador. Esperas a que cargue el Windows xp. El vista no, porque no aguanta. No sé, no me gustó. Me quedo con el Xp. Se demora un poco en estar a tu completa disposición para ser usado. Entonces piensas en las dos vecinas seniles del lado mientras termina de iniciarse el tal Xp. Son muy calladas con la gente del barrio. Por qué será, hasta conmigo son así. No conversan casi con nadie. Viven sólo ellas dos en esa inmensa casa; con nadie más. Se escuchan muchos rumores de ellas. Quien sabe que será. No tengo la menor idea. Una es de piel blanca. Es algo delgada, de mejillas un poco infladas. Su nariz es algo chata. En cuanto a la otra, que es morena, pasadita de kilos. Y su cabello es negro. Sólo se sabe que la señora Patricia está pensionada. Patricia es la de piel blanca. Oh, sorpresa, ya está listo el Pc, que es un clone. Y ves que el monitor es un Samsung, de color blanco. Lo mismo los parlantes, blancos.
En este punto ya estás con el Messenger abierto. Y abres el Winamp para escuchar canciones de The cure y Nightwish. Entonces, oh, sorpresa, se acaba de conectar la joven que pretendes en la universidad. Esa misma a quien le dedicas de cuando en cuando uno que otro verso romántico, todo perfumado en olores a rosas. Y esa misma con quien sales a beber algo de cerveza en Libro y son; el bar artístico y literario que se halla perfectamente ubicado a las afueras de la universidad. Le conversas un poco. No contesta. Está disgustada con vos. Ya sabrás por qué. Nada que contesta. Entonces le envías un zumbido. Y aprecias de cerca la hermosura de su rostro en la fotografía que tiene en la ventana de mensajes. Y te gusta bastante. Pero nada que contesta. De modo que apagas el ordenador de golpe y sales a tomar algo de aire en el parque, porque anhelas pensar un poco. Hoy no la quieres llamar. Hoy no la quieres enamorar. Te sientas en el escaño verdoso del frente de tu residencia. Ves salir a las dos señoras de al lado. Toman calle a bajo. Luego vuelves el rostro y piensas en tu ciudad, en Ibagué. En esa Ibagué poética, pero de algún modo adormecida, todavía como un atraso, pero sí, también como en un leve deslizar de evolución cultural y social. Ya tus pensamientos cambian hacia tu gente. No sé la gente es algo sobria, algo rumbera. Hay algunos ciudadanos muy cultos y letrados y muy sociables, pero hay otros que viven llenos de envidia y con un ideal moral muy precario, que para qué decir. Puramente cerrados en sus concepciones existenciales. Sólo una exaltación exagerado a ellos mismos, pero ni una mirada al del lado. Ahora tu conciencia se revuelve en diversas nociones, sobre algún proceder. De golpe, se te hizo claro el siguiente movimiento. Entrar a la residencia de nuevo. Subir las escaleras en forma de espiral. Y llegar a tu habitación para recostarte en cama y para despertar luego en algún ensueño, donde ves que eres una joven, quien vive en Uruguay, en el barrio el Pinar.
Como todos los días me desperté a las 7.30 A.M.Tanteando con mi mano izquierda conseguí apagar el despertador que reproduce el sonido de un mosquito. Después de erguírme y ver la cara de Elvis en la pared, fui al salón. Me senté y "desayuné" : un cigarrillo con un vaso de leche fría. A continuación preparé la ropa, la extendí sobre la cama, fui al baño ( ya desnudo, claro) y me duché, lave mis dientes y me sorprendí de ver mi cara en el espejo, como casi siempre. Cojí mi carpeta y me fui a clases; la voz de Sinatra se colaba entre mis oídos. Legué a las puertas del feo edificio, me fumé un pitillo y entré. Ya en el piso "x", etrví al profesor y algun@s alumn@s. Me senté y comencé a trabajar. Al salir del edificio, el Sol resplandecía y recordé que tenía que hacer tres llamadas. La primera fue positiva, la segundaun poco decepcionante y la tercera tristemente evidente. Con paso ligero y Sinatra de nuevo en mi cabeza, regresé a casa. A casa, en mi barrio de siempre, por esas calles estrechas y transversales donde unos árbolitos intentan sin éxito humanizar el contexto. Pero adoro mi barrio. Comí y ví el partido de España contra Lituania de basket. Una mierda. Me senté en el sillón de mi escritorio y me puse a estudiar, leer esos libros obligatorios para después leer libros obligados. El estudio huele a humo mientras camino descalzo por el párquet, pensando en un verso de Kavavis. Me paseo y veo mi humilde librería, la mesa, el ordenador, los CD´S..Ah! aquí está; pongo en la mini-cadena el "Nada" de "Los Enemigos", recordando, ya sentado y con un cigarrillo en mi mano, otros tiempos y la noche del Jueves, cuando pude ver la actuación del ex-vocalista "enemigo" Josele Santiago. Qué grande es el cabrón!. Un rato más tarde enciendo esta T.V.interactiva, paso unas fotos, veo el correo y me encuentro martilleando las teclas para escribir algo. Leo algo que me lleva a este foro y de ahí a este "post". Y ahora escribo pregúntandome a partir de la pregunta escrita "Quién está detrás de la pantalla?". No lo sé del todo.